Por qué es tan importante seguir tu plan de cuidado quiropráctico
Desde que empezaste con tus ajustes quiroprácticos, probablemente has notado cambios: menos tensión, más movilidad, mejor descanso… Pero, ¿qué pasa cuando se salta una sesión? ¿O cuando se empieza a espaciar demasiado el cuidado? Hoy quiero hablaros de por qué es fundamental seguir vuestro plan de cuidado y qué ocurre cuando no se lleva a cabo.
El cuidado quiropráctico es un proceso, no un parche
Imaginad que vais al gimnasio con un objetivo claro: ganar fuerza o mejorar vuestra resistencia. Si entrenáis solo un par de veces y luego dejáis de ir, los resultados simplemente no llegan. Con la quiropráctica pasa lo mismo. Cada ajuste que hacemos forma parte de un plan diseñado para corregir desajustes progresivamente. Si vamos omitiendo estas sesiones, vuestro cuerpo pierde ese avance y puede volver a patrones de tensión y desalineación anteriores.
¿Qué ocurre si se interrumpe el proceso?
Os cuento un caso. Hace unos meses, un paciente empezó con ajustes porque sufría dolores de cuello constantes. A las pocas semanas, el dolor disminuyó y empezó a sentirse mejor, así que pensó: “Ya estoy bien, no necesito seguir viniendo tanto”. Poco después, las molestias volvieron, pero esta vez más intensas. ¿Por qué? Porque su cuerpo aún no había consolidado la corrección.
El plan de cuidado que os recomiendo tiene su sentido, es un proceso basado en cómo responde vuestro cuerpo. Abandonarlo antes de tiempo puede hacer que todo lo ganado se pierda y que haya que empezar casi desde cero.
La clave: constancia y prevención
Sé que la vida se complica, las agendas se llenan y a veces es tentador cancelar una cita, pero pensadlo así: el tiempo que dedicáis ahora a vuestro bienestar os ahorrará molestias futuras. La quiropráctica no solo trata el dolor, sino que previene que aparezca.
Si seguís vuestro plan de cuidado, vuestro sistema nervioso funcionará mejor, vuestro cuerpo se adaptará con más facilidad y podréis disfrutar de una mejor calidad de vida a largo plazo. Al final, cuidar la columna es cuidar vuestra salud.
¿Cómo podemos comprometernos con nuestro cuidado?
Aquí van algunos consejos para no perder el ritmo:
- Agendad vuestras citas con antelación y tratadlas como un compromiso inamovible.
- Poned recordatorios en el móvil para evitar olvidos.
- Si no podéis asistir, reprogramad en lugar de cancelar.
- Notad cómo os sentís tras cada ajuste, eso os motivará a seguir.
- Hablamos si tenéis dudas, siempre estamos aquí para ayudaros.
Tu salud es tu mejor inversión. No dejes que lo urgente te haga olvidar lo importante.
Nos vemos en la consulta!
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